La MEASC es un programa profesionalizante con una apertura generacional y con un plazo de conclusión de dos años. La Maestría está constituida por los ejes formativos disciplinar e interdisciplinar, metodológico y de especialización. A continuación se presentan sus fundamentos curriculares, los cuales retoman los componentes del Modelo Educativo de la UAQ (Educación humanista e integral, con valores éticos y responsabilidad social, centrado en el aprendizaje, flexible y con un enfoque inter y multidisciplinario) y lo aplican al PE por medio de sus ejes formativos.

 

Respecto al componente de educación humanista integral del Modelo Educativo de la UAQ, la MEASC promueve un humanismo social privilegiando, en los individuos y colectividades, la identidad y la justicia, tanto en la formación académica como en su práctica. En el componente de valores éticos y responsabilidad social, el tratamiento del PE está fincado en la identificación de necesidades particulares de los distintos grupos poblacionales, desde una perspectiva crítica de la comunidad, la región y el país en contextos multiculturales. Así también se tiene en la perspectiva los diversos campos profesionales donde están insertos los estudiantes en sus instituciones, empresas y organizaciones en general.

 

En cuanto al componente del Modelo centrado en el aprendizaje del estudiante, éste se considera como un proceso activo, en este sentido, para la construcción de conocimientos significativos, las actividades de enseñanza-aprendizaje suceden tanto en el aula como en interacción con el contexto social, por medio de la realización de estancia de trabajo de campo. De esta manera se ponen en práctica los aprendizajes y se consigue la articulación con los campos profesionales.

 

Sobre el componente multi e interdisciplinario, la MEASC está basada epistemológicamente en una revisión y actualización de los alcances de la Antropología ante los problemas contemporáneos, en especial los de la desigualdad sociocultural y del trabajo. Curricularmente se expresan por medio de los tres ejes formativos de la siguiente manera: en el eje disciplinario e interdisciplinario se enfatiza la formación antropológica en diálogo con enfoques sociales, sobre las diversas perspectivas teóricas actuales que permitan la comprensión de los problemas del mundo contemporáneo. Asimismo, en el eje de especialización se dialoga con otros campos de estudio tales como Género, estudios organizacionales, tecnología, intervención social, arquitectura, entre otros, logrando así, un ejercicio interdisciplinar, reflexivo e instrumental. En este mismo eje, se accede a lo transdisciplinario cuando los proyectos de investigación e intervención, articulan su experiencia y formación de origen con el trabajo antropológico, como una aportación académica y social a la transformación de su ejercicio profesional.

 

Por último, el componente de flexibilidad del Modelo se aplica a la Maestría a partir de las particularidades y condiciones sociales y formativas de los proyectos planteados por los estudiantes junto con los profesores en las dos Líneas del Conocimiento. De esta forma, las estancias de trabajo de campo, la movilidad estudiantil, la gestión de proyectos, entre otros, se organizan de acuerdo a trabajo individual, grupos de trabajo y relaciones institucionales tanto en tiempo como en modalidades formativas que se requieran.

 

El diseño curricular está organizado en cuatro semestres, los cuales representan etapas que permiten articular la formación y experiencias de los estudiantes, con la construcción e interiorización de los nuevos aprendizajes, conformando una mirada antropológica para el enriquecimiento de su quehacer profesional, es decir, la integración de enfoques teóricos y herramientas metodológicas propias de la Antropología y las Ciencias Sociales.